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LAS BRUJAS
L
La creencia en la
existencia de las brujas, particularmente en
Alemania, Francia, Italia y España desde el siglo
XIII al XVII . Las brujas tienen sus precedentes en
las Lamias de la antigua Grecia, mujeres fabulosas
que devoraban a los niños o que chupaban su sangre
como los strigers o arpías latinas, transformadas en
aves, perros, ratones y moscas. Algunos hechos
atribuidos a las brujas eran: La producción de
tempestades, aparición de espectros por las noches,
trato sexual entre criaturas entre criaturas humanas
y el demonio, tomando éste forma de mujer (súcubo) o
de hombre (incubo) y por último todo los extraviados
de la noche del sábado.
En el siglo X seducidas
por ilusiones diabólicas, viajaban con Diana
cabalgando en brutos yéndose a juntar en apartadas
tierras para honrar a la Diosa. En el siglo XII se
creía en congresos de brujas se decretaban la
matanza de niños. En el XIII era cosa corriente
creer que había mujeres ocupadas en aparecer de
noche en formas de perros y gatos, se colaban por
tinajas, ollas y cestos, en robar criaturas y jugar
con luces.
En el siglo XIV la
brujería es mirada como secta, en cambio en el XV se
efectuaron contra aquelarres y brujas, denuncias y
ejecuciones en gran número. A los aquelarres iban
las brujas a media noche, en día jueves, lunes o
sábado, sobre todo en cuaresma y preferentemente en
Semana Santa, montadas en machos cabríos, en palos
de escoas o en mangos de rueca. Untándose o
empolvándose el cuerpo con un menjurje hecho con
sangre de niños.
La reunión presidida
por el demonio en figura de cabrío, toro o gigante
con cuernos y garras, a su lado estaba la Reina, la
más fea y asquerosa de las mujeres reunidas. Se
rendía homenaje de adoración a Satanás, recibir a
los iniciados, la confesión de las brujas la
enumeración de sus fechorías, se hace una parodia de
la misa ( Misa Negra) se ofrecen dones, continuaba
el sermón lleno de blasfemias e imprecaciones. Se
celebra el banquete con platos aderezados con carnes
de niños o cadáveres exhumados, para el final era
una danza vertiginosa y en círculo, de la más
abominable obscenidad.
Una palabra devota, el
toque de las campanas, la señal de la crúz, bastan
para disolver en monstruosa confusión la asamblea,
también se repartían polvos mágicos que servían a
las brujas para sus maldades. Estos polvos se
componían generalmente de : manteca, opio,
belladona, mandrágora,cicuta y otras plantas
narcóticas.
Los lugares
establecidos para las reuniones eran determinadas
Get 100MB Free Web Hosting at Jabry.com montañas: Bolcksberg en la Cordillera Harz,
Koterberg cerca de Koraes, Weser, Zobten, Henberg y
otras de Suabia. En España en la llanura de la Villa
de Barahona (Soria) bautizada como el Campo de las
Brujas.
En las brujerías no hay
distinción, ni grados, ni cuerpo de doctrina, ni
rito, ni ley alguna, todo era personal interno y
extravangante, una algarabía de mujerzuelas que
rezaban , oían misa, comulgaban depositando la
hostia debajo de la lengua y que no dejaban vivir a
sus maridos en paz. Eran gentes pobres y sencillas,
no faltaban en sus reuniones niños sin importar el
sexo.
Todas las brujas eran
tenidas por hechiceras, algunas características por
las cuales una mujer era Bruja:
Toda persona sospechosa de siniestro
Bruja era la mujer que le hacía mal a la otra
La que mostraba intento dañino
La que miraba de reojo
La que salía de noche
La que cabeceaba de día
La que andaba triste
La que reía con exceso
La disipada
La devota
La que confesaba
La que se defendía
La espantadiza
La valerosa
Las brujas gozan del
poder de causar Mal de Ojo y de curar ciertas
enfermedades. Conocían de sucesos lejanos, secretos
de las ciencias y artes, y hablaban diversidad de
lenguas, hacían otras maravillas semejantes a las
del espiritismo moderno.
Procesamiento
No aparece en la
historia suceso tan enigmático y obscuro como el
proceso de las brujas. Se procesaron y entregaron al
tormento y a las llamas en grandísimo número.
Afirman que en el reinado de Francisco I fueron
condenadas 100.000 brujas. En Ginebra, según
Lamberto Daneau fueron judicialmente ejecutadas más
de 500 en tres meses. En Couso, en un año, más de
1.000.
En España, en el siglo
XIV, sólo se sabe del proceso del médico Torralba,
que pagó con unos años de cárcel sus sospechas de
brujería. Consta la condenación del cura de Bargota
por atribuírsele vuelos aéreos, la de las brujas de
navarra que en 1527, en número de 50 pagaron con
azotes y cárcel el rumor de sus brujerías, en 1610
se procesó a muchas de Logreño, entregando la
Inquisición al brazo secular a sólo María Zozaya,
que murió agarrotada, Román Ramirez de quien era
fama que galopaba por los aires, la Camacha de
Mantilla, que convirtió en caballo a don Alonso de
Aguilar, La Napa, del Llussanés (Cataluña) y pocos
procesos más. Alemania fue el país donde mayor
número de brujas hubo, a causa de las violencias de
los luteranos y por ser de idiosincrasia para
producirlas. El padre Spec (Cantir Criminalis) nota
en el proceder entre aquellas desgraciadas los
abusos de los jueces, la corrupción de los
magistrados, la falta de formalidad en los procesos,
las exorbitantes injusticias de los tribunales.
El padre Feijóo
(CartaXX) dice: Los jueces no soltaban la mano de
las acusadas hasta haberse ellas declarado culpables
y por millares se declaraban así por miedo al
tormento, que en multitud de casos se cebaba en
gente de muy buenas costumbres y en muchas ocasiones
trastornaba por su rigor el juicio de las acusadas.
El placentino
Ponzinibio (1520) que escribió un libro demostrando
que la gira nocturna era una ilusión, fue tachado de
autor de herejías, un provincial de la orden
dominica que en 1503, se mostró contrario a la
persecución de las brujas, fue muerto en la calle.
El Papa León VII ordenó que se usara moderación.
Preciso es confesar que el Santo Oficio se portó
laudable prudencia en éste asunto. Mandaba a los
jueces que no hiciesen gran detenimiento en las
disputas de los teólogos, que cuando una bruja
delata a otras no hay razón para proceder contra
ellas, que aún cuando las brujas confiesen haber
asistido a las giras y señalen cómplices, no se la
dé por culpadas. Por esto en Roma no fue condenada
ninguna mujer por causa de brujería. Al contrario,
era en los tribunales civiles en que por el capricho
de los jueces y la irregularidad de los juicios, se
infligían numerosas penas de muerte acompañadas de
horribles crueldades o se imponían enormes penas
corporales ignominiosas. Tres cosas son de notar en
tales procesos: la manía de volar, aplicación de los
ungüentos y la casi uniformidad de testimonios. Pero
jamás se pudo comprobar la existencia de un
aquelarre, ni hallar la escoba alguna de la de las
alegadas…
En el siglo XVII fue en
Inglaterra uno de los países donde se quemaron más
brujas, calculando un historiador inglés que durante
el reinado de Jacobo I (autor de un libro sobre
Demonología) el número de ejecuciones llegó a 500
anuales. A fines del mismo siglo la creencia en la
brujería apareció en América, especialmente en el
estado de Massachusetts llegó el caso de acusarse a
padres e hijos y el vulgo creía ver brujas volando,
durante la noche. Los papas expidieron bulas contra
magos, adivinos, astrólogos, supersticiosos, pero si
hablan de brujas es para prohibir que se les dé
crédito.
Ya en el concilio
Ancirano o Romano(315) se estatuyeron penas contra
las mujeres que < creyesen y profesasen que por la
noche son llevadas en volandas cabalgando en bestias
y corriendo largos espacios de tierra con Diana,
diosa de los paganos, o con Herodías y muchedumbre
de mujeres, y que en ciertas noches son llamadas a
servirla >. En los siglos XVIII Y XIX Creyeron en el
carácter real y diabólico de las traslaciones. Los
Papas expidieron bulas contra magos, adivinos,
astrólogos, supersticiosos, pero si hablan de brujas
es para prohibir que sé las dé crédito.
Ya en el Concilio
Ancirano o Romano (315) se estatuyeron penas contra
las mujeres que . No obstante todavía en los siglos
XVIII y XIX existieron reminiscencias de la bárbara
superstición antigua, y en 1749 María Renata,
superiora del monasterio de Unterzell, fue
decapitada por bruja en Nurzburgo, quemando después
su cadáver, en Suiza se quemó á otra supuesta bruja
en 1781, y en 1793 la última que registra la
historia en el gran ducado de Posen, continuando los
procesos contra la brujería hasta fechas muy
posteriores, terminando dos de ellos en Méjico, en
1860 y 1873, con la cremación de las acusadas.
En España fue ahorcada
en 1781 la beata Dolores, quemando después su
cadáver. Los campesinos de algunas comarcas europeas
creen aún hoy en brujas, en apartadas aldeas el
vulgo tome por bruja á alguna anciana desvalida y
solitaria á la que atribuyen cuanto malo ocurre en
el lugar. Uno de los más eficaces medios de difusión
del brujismo por Europa fueron los libros de
caballería. Cervantes, á la vez que con el quijote
dio á la caballería andante un golpe de muerte,
causó como el que más la ruina de las paparruchas
brujeriles.
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